El Inbound Marketing, también llamado marketing de atracción, es una estrategia de marketing que usa el SEO, las redes sociales, el marketing de contenidos, entre otros, y que tiene como fin atraer el interés de las personas, de forma no instrusiva, para iniciarlo a un proceso de compra.
El Inbound Marketing se basa en la idea de crear y compartir contenido orientado a un público objetivo específico, para conquistar el permiso de comunicarse con el potencial cliente de forma directa, creando una relación que puede ser duradera.
En otras palabras, en lugar de interrumpir a los clientes potenciales, la idea es atraerlos por medio de contenidos relevantes. Por eso, el marketing de contenidos es un aliado especial del Inbound.
Así, las personas impactadas por esos contenidos tienden a sentir confianza, hasta el punto de permitir que la empresa se acerque más y, poco a poco, construya una relación saludable que puede resultar en una venta.
En resumen, el Inbound Marketing es la estrategia en la cual los clientes potenciales, también nombrados leads vienen a tu empresa, atraídos por tu mensaje. A partir de ahí, es más fácil presentar tus soluciones, transformarlos en clientes e incluso promotores de tu marca.
Existen tres fases del inbound en el proceso de compra:
- Atraer: captar la atención de las personas adecuadas con contenido de valor y conversaciones que afiancen tu posición como referente confiable.
- Interactuar: brindar a las personas información y soluciones que tengan en cuenta sus necesidades y objetivos, para aumentar las probabilidades de que compren tus productos y servicios.
- Deleitar: ofrecer ayuda y asistencia a tus clientes para permitirles llegar al éxito a través de tu producto.